El Inmigrante

De pronto me encontraba parado en una plaza, habia mucha gente, todos caminaban, compraban algo o simplemente conversaban con otras personas

Atardecia, había sido un dia muy soleado, pero ya estaba entrando el atardecer. Sin embargo, parecía un mundo diferente, algo había en el ambiente tan poderoso que te hacia sentir que nada malo podría suceder.

La mente es tan poderosa pero a la vez tan fácil de engañar que era difícil saber si me encontraba dentro de un sueño o estaba viviendo una realidad alternativa.

No tenía idea de como había llegado hasta ese lugar, era bastante extraño, ya de hecho estaba parado en el medio de algún tipo de plaza, de esas donde la gente regularmente va ha convivir un rato en un día domingo, con la familia, y que puedas encontrar a mucha gente comerciando, y la gente camina, o simplemente permanece sentada en las bancas que allí se encuentran, solo descansando o simplemente conversando con algún amigo.

Lo extraño comenzó al seguir caminando por esa plaza, no muy lejos alcanzabas a ver una especie de pequeña barda en la cual por su altura y diseño podías ir y sentarte a descansar también. Me encamine hacia allá y cual fue mi sorpresa que al otro lado de esa pequeña barda que prácticamente abarcaba una gran extension hacia ambos lados se encontraba el magnífico océano, wow!!!, eso si fue impresionante, ya que como les dije al principio no tenia idea de como llegue a ese lugar, simplemente aparecí allí, ni siquiera recuerdo donde me encontraba antes de aparecer allí.

En ese océano, había toda clase de criaturas marinas, tal como las conocemos, y el agua era de un tono azul tan limpio y cristalino que alcanzabas a ver el fondo

Continúe caminando por la orilla de aquella “frontera” entre ese pequeño pueblo y ese gran mar.

En un punto de pronto me encontré solo, el tiempo había pasado sin sentir, y la tarde comenzaba a caer.

Después de un rato caminando, llegue a una especie de lago, era como un pequeño oasis, es decir, había un hermoso lago, rodeado de árboles, muchos árboles, y en medio de ese grandioso lago había una edificación, era de un color marfil, entre blanco y perla. Recorrí el lugar rápidamente con la mirada, y a lo lejos en la otra orilla observé una pequeña balsa, acto seguido me dirigí hacia ella, la pequeña balsa que se encontraba a la orilla, y subí en ella, un poco con temor, comencé a remar, necesitaba entrar en esa edificación, había algo que me “jalaba” hacia allá.

Mientras remaba, observaba alrededor, había mucha quietud. mucho silencio, el agua estaba muy calmada, de no ser por la balsa pensarías que aquello era un gran piso de cristal, ya al llegar, el día parecía que había avanzado muy rápido, ya era tarde y comenzaba a obscurecer, así que entre y comencé a recorrer aquel lugar, había unos enormes pasillos, un poco obscuros, la luz solo era la suficiente para ver por donde caminabas, me sentía como si ya hubiese estado allí, todos esos cuartos no tenían puertas, pero las entradas se veían obscuras, no podía ver desde lejos que había en su interior.

Seguí caminando y me paré frente a una de esas entradas, esa en especial me atrajo, y al entrar en ella fue como si todo comenzara a dar vueltas, y de pronto me encontraba en un remolino y viajé tan rápido que no supe cómo aparecí en mi antigua casa….

Tenía alrededor de 6 años…..

(Continuará en el siguiente post).

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